Dr. Mario Garcés: “La memoria es algo vivo y una experiencia relevante en las sociedades”

seminario_memoria_Ncleo_Ciencias_SocialesLorena Espinoza Arévalo/ UFRO

Enmarcado en las actividades que realiza el Núcleo Científico de Ciencias Sociales, tres investigadores nacionales se dieron cita en la UFRO para continuar aportando a la línea de investigación sobre Estudios de la Memoria Social, área emergente en esta casa de estudios, pero que a nivel nacional está más vigente que nunca, principalmente porque el escenario político social insta a la sociedad a recordad la historia reciente.

“Instalar la memoria como objeto de estudio ha constituido un hito trascendental, porque nos permite llevar al estudio de la academia una preocupación social muy sentida, especialmente en este año que ha sido tan importante por la conmemoración de los 40 años del golpe militar y de una dictadura cruenta”. Con estas palabras, la directora del Núcleo Científico de Ciencias Sociales, Dra. Marianela Denegri, inauguró el seminario “La Memoria Social como categoría analítica. Perspectivas teóricas y nudos problemáticos”, línea de investigación emergente en la U. de La Frontera que busca hacerse cargo de compromisos de responsabilidad social que le interesan a la ciudadanía.

El objetivo fue analizar los aportes de los Estudios de la Memoria Social para el análisis de la realidad social y política del Cono Sur latinoamericano. En ese contexto, el historiador de la U. de Chile y pionero en el país en iniciar estudios sobre la memoria en la década de los 80´s, Dr. Mario Gracés, señaló que al contrario de lo que se ha querido instaurar discursivamente a nivel nacional, la memoria es algo vivo y una experiencia relevante en las sociedades, porque es la manera en que la sociedad procesa y recrea su pasado.

“Entran en juego los modos de narrar el pasado, de leer las experiencias y cómo nuestro país está cargado de un pasado conflictivo, con terrorismo de parte del Estado; ese pasado no pasa tan fácil. Por lo tanto, la sociedad insiste en pensar y en elaborar ese pasado, porque todo está guardado en la memoria”, explicó.

Garcés dijo que en el período de la dictadura, la memoria era un fenómeno y un proceso en curso: “Con nuestro trabajo descubrimos rápidamente que la memoria operaba como un campo de resistencia cultural a la dictadura. Pasaron modas en la música, pero las canciones de Violeta Parra o Víctor Jara no murieron; así también la memoria tampoco murió, a pesar de los esfuerzos por instalar un discurso que decía que el pasado no existía o que era casi demoníaco”.

Fue lo que pasó con el Movimiento Estudiantil de 2011, donde según el investigador, los jóvenes apelaron a su pasado y en sociedades como ésta, la memoria es un campo muy poderoso, considerado como un componente de las luchas sociales.

NUEVA GENERACIÓN Y MEMORIAS MÚLTIPLES

De la misma idea es la Dra. Ximena Faúndez, psicóloga de profesión y que dada su experiencia laboral se ha dedicado a estudiar el fenómeno que por tanto tiempo fue silenciado a nivel social.

“La memoria de la época de la dictadura estaba encapsulada en la experiencia social, con muchas dificultades para abrirse paso en el mundo académico. Los avances tuvieron que ver con el trabajo que hicieron los psicólogos que trabajaban en organizaciones que lograron sistematizar la atención que necesitaban los familiares de las víctimas de violencia política”, comentó.

Es así como Ximena -con el trabajo que hizo en el Programa de Reparación en Atención Integral en Salud y Derechos Humanos (PRAIS)- se dio cuenta de lo poco que se sabía y de la necesidad de producir conocimiento en este ámbito. “Me he dedicado a estudiar qué sucede con la transgeneración del trauma, es decir, qué pasa con la memoria de los jóvenes de hoy, la tercera generación».

Y es importante estudiar la memoria, porque siempre la gente está recordando y no es algo contra el olvido. “De hecho hay muchas memorias y a veces entran en disputa aquéllas que quieren lograr hegemonías: las hay oficiales, colectivas, subterráneas, etc.”, dijo la académica de la U. de Valparaíso, Angélica Cruz.

En ese contexto, la investigadora señala que es importante entrar en esos laberintos, porque la memoria no es una sola. Hay personas sin trayectoria o historial político que también tienen memoria asociada a este período que también cuentan. “Esto fue evidente en el pasado Movimiento Estudiantil y es interesante ver qué hay en esas memorias, porque en el presente hay proyectos políticos que surgen a partir de ellas. Los horizontes del futuro están muy asociados a cómo interpretas el pasado, y por eso es que el rol de la academia es fundamental, porque hay que legitimizarlos”.

Finalmente, la coordinadora de esta línea de estudios al interior de la UFRO, Olga Ruiz, señaló que esto es lo que “permitirá vincular memoria con derechos humanos y así dar respuestas a los temas de responsabilidad social que como ciudadanía nos interesan”.

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